acciones son un bien derecho o obligacion en contabilidad

Las acciones y obligaciones son títulos valores que se adquieren y venden en la bolsa de valores por compañías que antes han reunido algunos requisitos.

Obtener una acción es muy distinta de obtener una obligación, por consiguiente, son instrumentos diametralmente distintas.

la superioridad, en concepto de eficacia, del derecho concursal

(al lado del derecho contractual) es visible. Limita la intervención en el instante en que es requisito resguardar a los acreedores, en vez de regular de forma permanente a las sociedades sin obligación. Además de esto, si bien sus reglas actúan ex- articulo – en el momento en que se ha producido la insolvencia – sus efectos ex- frente son incuestionables. El Derecho Concursal resguarda a los acreedores imponiendo la obligación de pedir el certamen en el momento en que la sociedad no puede llevar a cabo en frente de sus obligaciones definiendo con mucha mayor precisión el peligro de que prosigan actuando en el tráfico compañías insolventes (v., art. 5 LC ); subordina los créditos de la gente singularmente similares con el moroso para desincentivar las resurrecciones artificiales de compañías insolventes a partir de créditos concedidos por los asociados (art. 92.5 LC) y afirma la compromiso de los gestores y asociados de control por el déficit concursal en el caso de certamen culpable (art. 164 LSC), aparte de los efectos protectores de las acciones revocatorias.

La amenaza con ver apartados los créditos concedidos por los asociados de control; la eventualidad de tener que contestar del pasivo no satisfecho al trámite concursal si se retrasa la declaración de certamen o se ha distraído el patrimonio popular en perjuicio de los acreedores, forman mecanismos considerablemente más ajustados a las situaciones de cada caso y menos onerosos – en relación no se imponen a compañías soluciones y cuyos insideros actúen apropiadamente – que las reglas que fuerzan a sostener cubierta la cifra de capital en todo instante oa disolver la sociedad en otro caso. Es mucho más,  la coordinación entre las dos obligaciones (la de recapitalizar o disolver y la consiguiente compromiso de los gestores por las deudas sociales y la obligación de declararse en certamen con la consiguiente compromiso por certamen culpable en el caso de retardo importante al llevarlo a cabo) no resulta simple y crea supones de que se sanciona un par de veces exactamente la misma conducta o, cuando menos, exactamente la misma lesión de un bien jurídico. Pero, a todos y cada uno de los efectos, que una sociedad tenga un patrimonio neto positivo (art. 273 LSC) nos comunica poquísimo en relación a su auténtica solvencia puesto que no nos comunica sobre el nivel de peligro al que está doblegada, lo que es dependiente de las especificaciones de la deuda asumida y del riesgoso de las inversiones que haya efectuado.

Deja un comentario