como contabilidad un acuerdo distribucion de dividendos a cuenta

Apurando los plazos legales, es temporada de festejar la Junta General ordinaria de forma anual de asociados, donde se ratifica la tarea de los gestores, la administración y marcha de la compañía y la aprobación de las cuentas y la app del resultado del último ejercicio cerrado. Llegados a este punto, los gestores de la sociedad tienen la posibilidad de proponerse la oportunidad de repartir dividendos a cuenta de provecho para enseñar o corroborar la buena marcha de la entidad.

Según con la Ley de Sociedades de Capital, (Producto 277 del Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio), el reparto de dividendos a cuenta, debe cumplir una sucesión de requisitos tan formales como económicos:

Omar y ¿Qué son dividendos?

Son provecho, que forman parte de las utilidades de una compañía, que se entregan a los inversionistas. Podríamos decir que son una manera de remuneración a los inversionistas como dueños de la compañía.

Esencialmente a fin de que una compañía reparta Utilidades (Dividendos), primero ha debido GENERAR UTILIDADES.

¿Qué son los dividendos?

Como ahora introducíamos, la LSC establece en el producto 273 los requisitos precisos para seguir al reparto de dividendos en el marco de aprobación de las Cuentas Cada un año. Así, la app del resultado conseguido de las cuentas cada un año goza el próximo orden de prioridad:

  • Que el valor del patrimonio neto sea igual o superior al del capital popular. De lo contrario, va a deber destinarse la partida de provecho suficientes para compensar ejercicios precedentes, hasta el momento en que el Patrimonio Neto llegue cuando menos a esta cantidad del Capital Popular.

    contabilidad

  • Asignar un diez% del beneficio total hasta el momento en que la Reserva Legal llegue a un 20% del Capital Popular.
  • Reparto de dividendos.

El derecho de crédito al dividendo acordado

Una vez acordado por la Junta, el derecho al dividendo aparece como un derecho de crédito al patrimonio del accionista. En ese instante, el accionista se transforma en acreedor de la sociedad y muestra calidad de tercero, lo que supone que no está sometido a la intención popular y que, por consiguiente, estos derechos no tienen la posibilidad de ser atacados o apremiados por la junta general.

Se habla, además de esto, de un derecho autónomo de la condición de accionista, tal es así que puede circular, como todos derecho de crédito autónomo, ajeno de la acción (art. 1112 CC) . A lo largo del período temporal que va desde la adopción del acuerdo hasta el pago efectivo del dividendo por la sociedad, la autonomía del derecho al dividendo supone que, de entrada, si bien la acción circule, el legitimado para reclamar el pago del dividendo sería el que fuera titular de la acción en el momento de acordarse el dividendo y no el adquirente. No obstante, los usos establecen que el derecho al dividendo se transmite con la acción, con lo que hay que comprender que corresponden a eso que sea titular el día señalado para el pago.

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