contabilidad ampliacion de capital derecho de suscripcion en empresa asociada

Muchas son las noticias que nos proporciona el ICAC en la Resolución de 5 de marzo de 2019, del Centro de Contabilidad y Auditoría de Cuentas por el que se aprueban los criterios de presentación de los mecanismos financieros y otras caracteristicas contables relacionados con la regulación mercantil de las sociedades de capital.

Una es el cálculo del coste del derecho de suscripción o asunción y de asignación gratis.

Introducción

Así, el DPS es aquel derecho que deja al accionista la oportunidad de subscribir novedosas acciones en el momento en que la sociedad realice una ampliación de capital y piensa que los inversionistas que ejercitan este derecho contengan su proporción de participación en el capital de la compañía en cuestión, compensando en las novedosas acciones la referida disminución del valor teorético de las viejas. Por contra, los inversionistas que no ejercitan sus DPS procuran compensar la pérdida en el valor teorético de sus valores a través de la venta de estos derechos con lo que, por consiguiente, perderá una parte de su proporción en el capital de la sociedad en pos de esos que los adquieran.

La NRV 9a del PGC y con referencia a las próximas categorías de activos financieros:

Instante en el que hay que contabilizar una ampliación de capital

El inconveniente reside en el que es el instante en que debemos reflejar en nuestra contabilidad el movimiento de la cuenta (cien) Capital popular y por consiguiente el incremento del capital. En alguno de las situaciones precedentes,  la ampliación de capital va a deber efectuarse a través de la inscripción de la Escritura pública en el Registro Mercantil y de este suceso va a depender el instante de su reflejo contable, logrando hallarnos 2 ocasiones:

  1. La inscripción de la escritura en el Registro se efectúan en exactamente el mismo ejercicio contable que la ampliación esto es, antes de la formulación de cuentas cada un año.
  2. La inscripción de las escritura en el Registro es posterior a la formulación de las cuentas cada un año.

El derecho de crédito al dividendo acordado

Una vez acordado por la Junta, el derecho al dividendo aparece como un derecho de crédito al patrimonio del accionista. En ese instante, el accionista se transforma en acreedor de la sociedad y muestra calidad de tercero, lo que supone que no está sometido a la intención popular y que, por consiguiente, estos derechos no tienen la posibilidad de ser atacados o apremiados por la junta general.

Se habla, además de esto, de un derecho autónomo de la condición de accionista, tal es así que puede circular, como todos derecho de crédito autónomo, ajeno de la acción (art. 1112 CC) . A lo largo del período temporal que va desde la adopción del acuerdo hasta el pago efectivo del dividendo por la sociedad, la autonomía del derecho al dividendo supone que, de entrada, si bien la acción circule, el legitimado para reclamar el pago del dividendo sería el que fuera titular de la acción en el momento de acordarse el dividendo y no el adquirente. No obstante, los usos establecen que el derecho al dividendo se transmite con la acción, con lo que hay que comprender que corresponden a eso que sea titular el día señalado para el pago.

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