contabilidad masa patrimonial de un vehiculo de la empresa

El patrimonio de una compañía está conformado por recursos, derechos y obligaciones.

Desde un criterio cualitativo estamos con:

¿De qué manera organizar las masas patrimoniales?

La ordenación de las masas patrimoniales debe efectuarse siguiendo un orden predeterminado en tanto que es un archivo formal, con un formato de contabilidad estándar, más allá de la naturaleza o el tamaño del negocio. El activo se ordena atendiendo a los elementos de menor a mayor liquidez, (la liquidez se aprecia como la oportunidad mayor o menor que tiene un bien de transformarse en dinero), entendiendo conque el dinero en caja es el elemento mucho más líquido que vamos a encontrar. Por su lado, el pasivo se ordena de menor a mayor exigibilidad, la exigibilidad se mide por el período en que debe subsanarse esta «deuda», cuanto menor sea el período, el elemento va a ser mucho más exigible. Esto no es de esta manera en todo el mundo puesto que en países como EE.UU. y una gran parte de América latina se prosiguen exactamente los mismos criterios de ordenación, solo que al contrario puesto que los activos se ordenan de mayor a menor liquidez y los pasivos de sobra a menor exigibilidad.

En el activo hay partidas funcionales o indispensables para la actividad ordinaria de la compañía y partidas extrafuncionales o no de forma directa indispensables para la actividad ordinaria de la compañía. Comunmente la compañía en el momento en que precisa liquidez instantánea recurre en venta de los activos extrafuncionales para proseguir su desempeño.

Composición

Para lograr investigar un cómputo de situación, es indispensable que conozcamos de qué manera está formado, y qué es lo que significa todas las partidas. Y vamos a hablar de todas ellas:

  • Recursos: Tienen la posibilidad de ser recursos tangibles (un pc, un vehículo, un lote, etcétera.) y los recursos intangibles (un programa, una patente, una marca, etcétera.). )
  • Derechos: son, como su nombre señala, derechos que tienen que transformarse en dinero. Por servirnos de un ejemplo, la deuda de un cliente por obtener un producto, alquiler que nos abonan, etcétera.
  • Obligaciones: De la misma los derechos, las obligaciones son todas y cada una de las deudas que contrae la compañía. Por servirnos de un ejemplo, la factura de un distribuidor, el IVA pendiente, un préstamo, etcétera.

Composición financiera

La composición financiera está formada por el pasivo exigible y el pasivo no exigible.

–El Pasivo exigible está constituido por las fuentes de financiación extrañas a la compañía, esto es, esos elementos que proceden de terceras personas. Se identifican por tener la obligación de devolverlos en unos plazos y datas ciertas. El pasivo no exigible está constituido por las propias fuentes de financiación. Esos elementos que proceden de los dueños del negocio o los generados por nuestra compañía.

La técnica registral contable y la llamada “partida doble”

La mayoría de las transferencias económicas que se efectúan todos los días (no solo en el campo de las compañías) tienen una doble implicación familiar. De esta forma, por servirnos de un ejemplo, si pensamos en la adquisición de un TV vamos a deber aumentar nuestro activo (en un caso así, el activo fijo) por el importe del TV. Simultáneamente, si el TV resultase conseguido a través de pago aplazado de un par de años, se acrecentará nuestro pasivo (en un caso así, pasivo en un largo plazo) por exactamente el mismo importe. También, si decidimos tenerlo al contado, se generará una disminución de nuestra tesorería (activo) por importe semejante al del TV. En los dos casos, la transacción supone una doble implicación familiar que, además de esto, respetará siempre y en todo momento la ecuación primordial de la contabilidad, o sea, tanto antes como tras la operación, el activo sea igual al pasivo mucho más el patrimonio limpio.

En este momento pensamos en la doble implicación familiar que puede sospechar, como un ejemplo, una operación tan frecuente como conseguir un préstamo en un largo plazo concedido por un banco. Desde la óptica del prestatario (esto es, del cliente), se acrecentaría su activo circulante a consecuencia de la entrada de tesorería. También, se acrecentaría el pasivo  (en un caso así, en un largo plazo) por el importe de la deuda. Por su lado, si la operación fuera examinada desde la perfecta del prestamista (o sea, del banco), la transacción supondría un aumento de su activo no corriente (como resultado del préstamo concedido, que se transformaría en un “ derecho de cobro” para el prestamista) y, al tiempo, una disminución de su activo corriente o circulante, a consecuencia de la salida de tesorería.

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